Paso 2: el audio primero
La gente le perdona a un podcast una imagen sencilla, pero deja de verlo si el sonido es malo. Por eso el audio va primero.
Un micrófono por persona
Cada persona necesita su propio micrófono. Un micrófono dinámico de podcast, como el RØDE PodMic, capta la voz de cerca y deja por fuera buena parte del ruido del cuarto. Los inalámbricos de solapa, como el DJI Mic Mini, sirven para entrevistas de pie o cuando no quieres micrófonos en cuadro.
Distancia y posición
Con un micrófono dinámico, la boca debe quedar a una cuarta de distancia o menos, siempre a la misma altura. Si el invitado se mueve mucho, el volumen sube y baja. Un brazo articulado ayuda a dejar el micrófono fijo sin tapar la cara.
Consola y pistas separadas
Una consola como la RØDECaster Pro II graba cada micrófono en su propia pista y puede guardar todo en una tarjeta de memoria, sin computador. Tener las pistas separadas permite arreglar después a quien habló más fuerte o tosió. Ajusta los niveles para que los picos queden entre −12 y −6 dB y escucha siempre con audífonos.
El cuarto también suena
En Villavicencio y el resto del Meta el calor obliga a prender ventiladores y aire acondicionado, y los dos se oyen en la grabación: apágalos mientras grabas y préndelos en las pausas. En temporada de lluvias, los aguaceros de la tarde sobre techos de lámina tapan las voces, así que conviene grabar en la mañana o en un cuarto con buen techo. Cortinas, tapetes, sofás y bibliotecas reducen el eco de las paredes lisas.